(11-nov-2009) El día de San Martín en el bosque.

1-Hojas de otoño

2-Musgo

3-Trichia decipiens

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Rocio y telaraña

Gotas de rocío sobre una telaraña

Acebo

Acebo (ilex latifolia)

Amanita muscaria (3)

Amanita muscaria

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Amanita muscaria

Endrinas

Endrinas (Prunus spinosa)

Hojas de haya

Hojas de haya (Fagus silvatica)

Boletus badius (2)

Boletus badius

Aunque algunas de las fotos anteriores son de unas hojas de haya, este paseo ha sido por un pinar, aprovechando el día de San Martín, que libramos en el curro. Hay muchísimos níscalos, bastantes Boletus badius como los de la fotografía (deliciosos, por cierto) y algún que otro edulis, pero bastante viejo ya.

Los Boletus badius están especialmente hermosos, y algunos parecen más Boletus aereus que badius. Se trata de una seta que azulea un poco al cortarla, que suele tener el pie bastante fibrosillo, pero que los sombreros son buenísmos, y no tienen mucha envidia de otros boletus. Estos tienen el pie tan grueso que está tan bueno como el sombrero. Yo los preparo con patatas y un poco de carne y están para chuparse los dedos.

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Lactarius deliciosus

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Cantharellus tubaeformis

Y ya están saliendo los primeros Cantharellus lutescens. Bueno, los de la fotografía son tubaeformis, pero para el caso patatas, están igual de ricos.

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Canharellus tubaeformis

Y entre las comestibles también hay pardillas (Clitocybe nebularis), y su pariente el “pie azul” (Lepista nuda), aunque de estas últimas no he fotografiado ninguna.

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Clitocybe nebularis

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Calocera viscosa

Calocera viscosa

Calocera viscosa

Se trata de una especie que crece sobre madera (aunque a veces al estar enterrada no se aprecia) que crece durante todo el año, pero que por aquí es más típica del invierno. También se le conoce como “asta de ciervo”, por la forma típica en la que las puntas se dividen en dos, y que les da el aspecto de una cornamenta de ciervo. Sin embargo, la alusión a los cuernos en el nombre científico se la lleva su prima hermana, la Calocera cornea, mucho más pequeña que la viscosa, y que se la suele ver crecer directamente sobre ramas muertas caídas en el suelo.

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Calocera cornea

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Ramaria sp.

Fomes fomentarius

Fomes fomentarius

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Lycoperdon perlatum

Lycoperdon perlatum

Lycoperdon perlatum

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Helvella

Neobulgaria pura (1)

Neobulgaria pura

Neobulgaria pura (2)

Neobulgaria pura

Phallus impudicus

Phallus impudicus

Al contrario que el Phallus del anterior post, este tiene todavía la gleba intacta. La gleba es esa masa viscosa de color verde oscuro que huele fatal. La estrategia de esta seta es simple. Las esporas van contenidas en la gleba, que por su olor apestoso atrae a todas las moscas de los alrededores. La gleba es de una textura pegajosa, muy parecida a la cola de contacto, aunque no tan consistente, por lo que las moscas no se quedan atrapadas. Pero sus patas quedan totalmente embadurnadas, por lo que a partir de ahí la mosca va dispersando las esporas por todo el bosque.

Este ejemplar tiene la gleba intacta únicamente porque el tiempo está frío y lluvioso y apenas hay moscas. Una vez que rompen “el huevo del diablo” del que nacen, los Phallus se desarrollan de forma rapidísima, más en cuestión de minutos que en cuestión de horas. Pues bien, en los días calurosos, la seta apenas tiene tiempo de salir del huevo antes de que las moscas hayan acabado con la totalidad de la gleba, dejando la punta de la seta pelada y con la forma de colmenilla que mostraba la seta del post anterior.

El olor de los Phallus (en realidad de todas las Phallales, incluyendo los Clathrus) es para no creer. Normalmente se huele la seta mucho antes de verla. De hecho, lo normal suele ser olerla y luego ponerte a buscarla al olfato hasta que la encuentras, a veces muy lejos de donde la has olido por primera vez. Muchas veces la seta está tan lejos, que simplemente es imposible encontrarla al olfato, ya que es una considerable parcela del bosque la que está apestada.

Tremella mesenterica (1)

Tremella mesenterica, la “mantequilla de las brujas”

Tremella mesenterica (2)

Amanita citrina

Amanita citrina

Un ejemplo de lo parecidas que suelen ser en muchos casos las amanitas de especies muy diferentes. La de arriba es una Amanita citrina, más blanca que lo habitual por haber permanecido semienterrada, pero que mantiene un leve toque del color amarillo limón que las caracteriza. Es tóxica.

La de abajo es una Amanita rubescens, casi blanca del todo, lo cual no es su color habitual. Es muy buen comestible, aunque tóxica en crudo.

Amanita rubescens

Amanita rubescens

Amanita muscaria (1)

Amanita muscaria

Y va una de muscarias, que siempre es una seta muy fotogénica. Este año las he visto muy poco en bosques de planifolios, pero algunos de los pinares que he visitado estaban a tope. Siempre es un placer fotografiarlas, porque por lo demás, se trata de una seta tóxica

Amanita muscaria (2)

Amanita muscaria

Amanita muscaria (4)

Amanita muscaria

Amanita muscaria (5)

Amanita muscaria

Amanita phalloides (1)

Amanita phalloides

Es la más famosa de las Amanitas mortales. Todos los años se producen intoxicaciones graves con esta seta en Euskadi, y este año no ha sido menos. A principios de la temporada hubo una persona a quien hubo que transplantarle el hígado, y hace pocas semanas una señora perdió la vida tras ingerir esta seta, que sin embargo, no es fácil de confundir con otras.

Amanita phalloides (2)

Amanita phalloides

Amanita vaginata (1)

Amanita vaginata

Se trata de una Amanita comestible, cuyas principales características son la volva membranosa como si se tratara de un huevo del que nace la seta, y la ausencia de anillo.

Amanita vaginata (2)

Amanita vaginata

Tricholomopsis rutilans

Tricholomopsis rutilans

Una seta muy vistosa que antes se veía en los libros como comestible mediocre tras la cocción, pero que últimamente se considera como no comestible. Los experimentos, mejor con gaseosa.

Trichia decipiens (1)

Trichia decipiens

Con estas fotos haría una nueva entrga de “el rincón del mixomiceto”, pero la verdad es que ya la tengo bastante vista, aunque estos esporangios estaban especialmente fresquitos y lozanos.

Trichia decipiens (2)

Trichia decipiens

Trichia decipiens (3)

Trichia decipiens

Trichia decipiens (4)

Trichia decipiens

Y un último mixomiceto, otro gran clásico: Fuligo septica, esta vez recubriendo una pequeña rama de pino de esta forma tan curiosa.

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Fuligo septica

4 criticas en “(11-nov-2009) El día de San Martín en el bosque.”

  1. No puedo criticar nada, estoy en Amsterdam, ¡coño!

  2. y yo preguntándote en el correo de hace un par de días si ya había setas… ilusa!! me ha encantado, como siempre!!
    besos

  3. Preciosas fotos bien acompañadas de perfectos comentarios.
    Salud amigo, buen año 2010

  4. Bueno, ¿qué pasa con el seteo?
    ¿Nos estamos dedicando en exceso al caserieo?

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